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Semana de presentación de la iniciativa Móstoles, ciudad en transición.

12 de marzo de 2016 | No hay comentarios

Desde la Red de transición queremos haceros llegar una información muy interesante de los compañeros del Instituto de Transición Rompe el Círculo. Unas jornadas muy interesantes para la presentación de Móstoles en Transición, en las que estaremos participando. ¡Mucho animo y enhorabuena por la propuesta!

La tercera semana de abril, del 18 al 24, el Instituto de Transición Rompe el Círculo va a organizar en Móstoles el lanzamiento público de la iniciativa Móstoles, ciudad en transición, en la que lleva trabajando ocho años.

El pasado 25 de noviembre una moción nacida de su colaboración con la candidatura de unidad popular GANAR Móstoles, y que fue respaldada unánimemente por todas las formaciones políticas del municipio, logró comprometer oficialmente a las instituciones locales con este proyecto. Este apoyo institucional se suma, como un complemento útil, a la amplia labor que desde hace mucho tiempo viene realizando en el ámbito de los movimientos sociales y la autoorganización de alternativas cotidianas, adaptativas y a la vez emancipadoras, ante los problemas de la crisis civilizatoria (pico del petróleo, cambio climático, depresión económica, crisis social y de cuidados…). Labor que se podría resumir en un objetivo: poner su granito de arena local para posibilitar una vida buena, al alcance de todas y todos, en un planeta finito. Lo que a su juicio pasa por dar pasos humildes, tentativos y parciales, aunque también valientes, hacia un modelo de ciudad que aspire a vivir más allá del petróleo, pero también más allá del capitalismo.

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La función esencial de estas jornadas de presentación, que durarán una semana, es servir de disparo de salida para arraigar una identidad colectiva de ciudad en Transición entre la ciudadanía mostoleña más allá de los círculos activistas que actualmente hacen suya la idea. Desde el Instituto de Transición no entienden la transición como un programa exclusivamente “ecologista”, ni reivindican el monopolio del proceso: entienden la transición como un proceso de cambio y exploración poscapitalista en sentido amplio, abierto y heterogéneo, donde es necesario el trabajo de gentes, colectivos y organizaciones muy distintas, cada una desde su ángulo. Por eso esta presentación también quiere hacer visible la labor de iniciativas populares que desde el 15m, algunas incluso anteriores, han hecho de Móstoles un lugar del que sentirse orgulloso, y que considera una parte imprescindible de este camino, que habrá que recorrer juntos-as. Simultáneamente, y teniendo en cuenta el potencial que tiene una ciudad como Móstoles para jugar un rol pionero en la consolidación de este movimiento global en el Estado español, se aspira a que este evento suponga también un aporte importante a debates dados en el plano nacional. Y una punta de lanza que facilite la multiplicación de experiencias afines.

Durante toda una semana Móstoles será un hervidero de actividades: por las mañanas, un ciclo de talleres prácticos para la resiliencia personal y comunitaria. Por las tardes, un curso de formación de primer nivel. El viernes se dedicará el día entero a reflexionar colectivamente sobre los imaginarios de futuro y a soñar con la ciudad en la que deseamos vivir. El sábado se presentará el manifiesto Última Llamada, y figuras de diversos partidos políticos debatirán en una mesa redonda sobre las dificultades de la entrada de la sostenibilidad en la agenda del cambio como algo central. El domingo será el momento clave de exposición pública de las claves de la iniciativa Móstoles, Ciudad en Transición a la ciudadanía, y será el momento en que los movimientos sociales locales nos encontraremos para pasar a la acción.

Nos invitan a todos y todas a participar de esta semana de actividades y os pedimos colaboración en su difusión. La Red de Transición estará representada por nuestro compañero Juan del Río el miércoles 20. Aquí tenéis el programa completo provisional del acto «Móstoles Ciudad en Transición»:

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Primer curso de transición en Galicia

8 de marzo de 2016 | No hay comentarios

Primer curso de transición en Galicia

«Curso Oficial Cómo inicia la transición» Dando los primeros pasos en tu comunidad. 7 y 8 de Mayo –  en Miño, A Coruña

El movimiento de Transición es un esfuerzo colectivo por organizarse de manera creativa frente a los desafíos del Pico del Petróleo, el cambio  Climático y la Crisis Económica, desarrollando iniciativas en barrios, pueblos, escuelas, ciudades.

El Curso Oficial de Transición es un curso experiencial y participativo de dos días, en los cuales se explora el modelo de transición y se recorre tanto la transición externa, trabajando los aspectos ambientales y sociales a los que nos enfrentamos, como la transición interna con sus aspectos más psicológicos y emocionales.
Curso Transición_Mayo2016_A Coruña
Este curso, que parte de un enfoque sistémico, está diseñado para dar un amplio abanico de herramientas a los participantes y promover el  fortalecimiento de las iniciativas y grupos existentes así como la creación de nuevas iniciativas de transición.

El curso de transición se ha realizado con gran éxito en más de 100 ocasiones en múltiples países, también en Madrid, Barcelona, Andalucía, Canarias, Baleares y País Vasco. Ahora por primera vez el curso de transición en Galicia.

Aquí podéis ver el video del primer curso realizado en Barcelona.

Facilitado por:

Juan del Río, coordinador de la Red de Transición
y autor de la Guía del movimiento de Transición. Más información en www.juandelrio.net
Ana Huertas, facilitadora, permacultora y miembro de la Red de transición.

DÓNDE
Casa Pousadoira.
Pousadoira, Callobre Miño, A Coruña

CUÁNDO
Sábado 7 de 10 a 19h y Domingo 8 de 10 a 18h

INSCRIPCIONES
Precio: 110.00 €
Mínimo 15 personas, 2 plazas con posibilidad de intercambio al 50%

Se puede pernoctar y comer en la casa.
Precio: 20.00€ alojamiento y desayuno, 8.00 € la comida o la cena. El precio puede disminuir un poco si la matrícula supera las 15 personas, se puede incluir, por ejemplo, una comida.

CONTACTO
Persona de contacto: Begoña de Bernardo
Tels. 981777898  – 607767369
info@pousadoira.com

Mas info

www.reddetransicion.org

http://www.pousadoira.com/centro-resiliencia/

 

Ecolise – Conectando redes para la sostenibilidad comunitaria

7 de marzo de 2016 | No hay comentarios

ECOLISE (European Community-led Initiatives for sustainablity and climate change) es una una plataforma compartida para el aprendizaje, la acción y la promoción, por y para las iniciativas comunitarias para la sostenibilidad y contra el cambio climático. ECOLISE es una meta red (red de redes) europea, con apenas 2 años de vida, basada en la premisa de que ha llegado la hora de trabajar conjuntamente para apoyar la acción local comunitaria hacia nuevo modelo de vida.

ECOLISEEn la actualidad 36 organizaciones de diferentes países europeos forman parte de ECOLISE, un proyecto con un tremendo potencial que poco a poco va cogiendo forma. Redes de ecoaldeas, ecomunicipalidades, permacultura o movimiento de transición, centros de investigación y otras organizaciones, principalmente de carácter europeo o nacional. Entre ellos encontramos la Red Ibérica de Ecoaldeas y la Red de Transición (uno de los miembros fundadores). Aquí la lista completa de miembros.

ECOLISE 2016-2Los pasados 26, 27 y 28 de febrero se realizó en Rotterdam, hospedada por el DRIFT (Dutch Research Institute for Transitions), la segunda asamblea anual de ECOLISE, y allí estuvo la Red de Transición, representada en esta ocasión por Juan del Río. Durante estos tres días, primero en el DRIFT y después en el Impact HUb de Rotterdam, 35 personas de múltiples organizaciones se encontraron con gran motivación para construir puentes. Intenso trabajo, que permitió terminar de definir la estrategia de ECOLISE para el próximo año, crear nuevos grupos de trabajo, tomar decisiones importantes, además de buscar espacios para conectar entre los participantes, celebrar y conocer algunos de los proyectos de una ciudad muy moderna, reconstruida tras la segunda guerra mundial, segundo mayor puerto del mundo, y en la que tras el cemento, emergen interesantes muestras de cambio social, ecológico, artístico, cultural y económico.

ECOLISE 2016 - 4Necesitamos construir puentes entre organizaciones, proyectos y personas para la transición hacia un modo de vida pospetróleo y ECOLISE es un paso importante. Seguimos avanzando.

Despedimos esta breve crónica compartiendo la visión, objetivos y principios de ECOLISE tras la revisión en la asamblea de Rotterdam. En estos momentos se está desarrollando un informe detallado con todo el trabajo, que se compartirá en la nueva web que espera lanzarse en primavera.

ECOLISE 2016 -1Visión
La visión de ECOLISE es la de una Europa donde los ciudadanos y la comunidad local desempeñan un papel activo en la promoción de los sistemas sociales, ambientales, económicos y políticos hacia un planeta sostenible.

Objetivo general
ECOLISE pretende convertirse en una plataforma compartida para el aprendizaje, la acción y la promoción de las iniciativas impulsadas por la comunidad para la sostenibilidad y contra cambio climático en Europa.

Objetivos
1) Facilitar el intercambio, la cooperación y el desarrollo, y el intercambio de conocimiento entre las redes y los grupos de interés en toda Europa.
2) Aumentar el impacto de la acción comunitaria en la búsqueda de la sostenibilidad y contra el cambio climático en Europa.
3) Fortalecer la influencia colectiva de sus miembros en la elaboración y desarrollo de políticas de la UE.

Principios rectores
Los miembros de ECOLISE se guían en todo momento por el compromiso de:

  • El empoderamiento de los ciudadanos y comunidades que trabajan en procesos de transición hacia una sociedad sostenible.
  • La profunda transformación de la sociedad, reconociendo la interdependencia del medio ambiente y la economía.
  • El avance hacia una cultura que apoye a la vida.
  • El fortalecimiento de la resiliencia de las comunidades locales.
  • La inclusión social y la participación activa de los ciudadanos en la gestión pública a todos los niveles.
  • El progreso a través de la investigación, la innovación y la cooperación.
  • El trabajo por el interés de todos los miembros de la red y la consecución de objetivos comunes.
  • La rendición de cuentas, la transparencia y la responsabilidad social.
  • La justicia social y el respeto a los derechos humanos.
  • La independencia política, la no discriminación y el respeto a la diversidad.
  • Distribución justa de la riqueza, los recursos y las oportunidades de la sociedad que conducen a la igualdad económica.

 

Sembrando conciencia y acción a nivel municipal en Cardedeu

15 de febrero de 2016 | No hay comentarios

En la tarde del viernes 12 de Febrero, l@s compañer@s de «Cardedeu en Transició» estrenaron un nuevo formato de actividad, que cosiste en la proyección del un fragmento breve de documental o película sobre un tema clave para impulsar la transición a nivel municipal, sembrando conciencia de una realidad que nos afecta a tod@s, e intentando promover el paso a la acción frente a los retos que enfrentamos, de forma comunitaria e inclusiva. A esta actividad se le ha puesto el nombre de «Proyecció en Transició«, y se planean tres ediciones para antes de verano.

cardedeu

En esta primera edición, el tema tratado fue el cambio climático, asunto tan duro como necesario de abordar, con el fin de generar resiliencia en nuestras poblaciones frente a los impactos crecientes debidos a la disrupción del equilibrio del clima causados por las actividades humanas. En esta ardua tarea ayudo como invitado el infatigable Ferran Puig Vilar, con su vasto conocimiento, la experiencia didáctica y divulgativa, y la gran sensibilidad necesarias para tratar una problemática tan cruda. Autor del blog «Usted no se lo cree«, referencia en castellano sobre el cambio climático y los límites de la biosfera, con una amplia experiencia en periodismo científico y técnico, Ferran comparte su experiencia y bagaje de forma desinteresada, llegando a las personas de forma sutil y eficaz.

IMG_6001El encuentro tuvo lugar en el «Tarambana«, que nos prestó una sala en su espacio cultural y gastronómico, donde ofrecen alimentos de proximidad y ecológicos, Km0, educando  y  creando conciencia desde el estómago y las papilas gustativas, además de ser unos núcleos de actividades sociales y culturales de Cardedeu, junto con la escuela de autosuficiencia y restaurante «EsBiosfera«, también entregados con la causa de la Transición y promotores de la acción para un cambio de modelo de vida.

IMG_6006En referencia al documental escogido, se optó por el reciente e impactante, por su dureza y formato «Diez mil millones» (Ten Billion), que podéis visualizar en abierto a través de Internet. Pese al tono rudo y seco del reportaje, y aun no estando de acuerdo en varios de sus postulados (en concreto el peso demográfico de la problemática, y la energía nuclear como posibilidad de atenuador del problema energético), se escogió este vídeo por la calidad, vigencia y validez de la información que aporta sobre el contexto climático actual, lo cual es vital dar voz para aumentar la conciencia de la magnitud del reto que enfrentamos.

IMG_6002La Red de Transición, colaboró de forma activa en la organización del evento, y al igual que las personas integrantes de «Cardedeu en Transició», quedamos muy muy satisfechas con el resultado de esta primera experiencia, aprendiendo de los errores a pulir en las próximas entregas planeadas para los meses de abril y junio. Pese a la extrema dureza del mensaje compartido durante el acto, se vio una buena recepción y un mejor ambiente a la conclusión del mismo, alargándose el coloquio entre varios grupos de personas asistentes, lo cual nos marca el camino sobre como comunicar sobre estos asuntos tan delicados y vitales para el futuro de nuestra especie y del resto de seres vivos que nos acompañan en esta maravillosa casualidad llamada «La Tierra».

Curso Oficial Cómo iniciar la Transición – Cardedeu, Barcelona

8 de febrero de 2016 | 1 comentario

El Curso Oficial Cómo INICIAR la Transición llega por cuarta vez a Cardedeu, en el Baix Montseny, provincia de Barcelona.

Después del gran éxito de los cursos oficiales de transición realizados este 2014  y del tercer curso realizado en Cardedeu en 2015, llega los próximos 9 y 10 de abril de 2016 el nuevo curso de Transición Cómo INICIAR la Transición en Cardedeu, en la zona del Baix Montseny, Barcelona. Un curso organizado por nuestros amigos de EsBioesfera, una escuela de reconstrucción de resiliencia enormemente interesante, así como por Transición Sostenible y la Red de Transición. El curso pretende acercar los ingredientes y herramientas del movimiento de transición al corazón del Montseny y a todas las personas que quieran acercarse. Una formación que promete sorpresas y aventuras a sus participantes.

Cardedeu

El Curso oficial Cómo iniciar la Transición es un curso certificado por Transition Network. Se trata de un curso experiencial y participativo de dos días, en los cuales se explora el modelo de transición y se recorre tanto la transición externa, trabajando los aspectos ambientales y sociales a los que nos enfrentamos, como la transición interna con sus aspectos mas psicológicos y emocionales. Este curso, que parte de un enfoque sistémico, está diseñado para dar un amplio abanico de herramientas a los participantes y promover el fortalecimiento de las iniciativas existentes así como la creación de nuevas iniciativas de transición. Este curso se ha realizado con gran éxito en más de cien ocasiones en múltiples países y ahora por fin se realiza integramente en castellano y adaptado a nuestro contexto de la mano de Juan del Río, formador experimentado y certificado por la Red Internacional de Transición.

¿Qué le pasa y qué nos pasa con el precio del petróleo?

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Reproducimos un texto sobre el precio del petróleo muy didáctico, escrito por Luís Gonzalez Reyes, miembro de Ecologistas en Acción, originalmente para el periódico de Internet «El Diario», pero con algunas modificaciones realizadas por el propio autor:

¿Qué le pasa y qué nos pasa con el precio del petróleo?

¿Está barato el petróleo?

Si respondemos a esta pregunta mirando a las cotizaciones del petróleo actuales (rondando los 30 dólares del barril), la respuesta sería más bien positiva. Pero si abrimos la escala temporal la respuesta no es tan clara.

Entre 1900 y 2005, si descontamos las dos crisis petroleras de los años setenta que se produjeron por decisiones políticas, el precio del petróleo ha tenido dos características: ha sido barato (se ha movido aproximadamente entre 20 y 30 dólares el barril a precios actuales, es decir, con la inflación corregida) y estable (sin fluctuaciones apreciables descontando esas dos crisis petroleras).

Pero, desde 2005 el petróleo ha oscilado fuertemente y se ha movido en precios notablemente mayores. Entre 2005 y 2008 subió hasta alcanzar unos 140 $/b. Después se desplomó llegando a unos 45 $/b en 2009. Hasta 2011 volvió a subir. Entre 2011 y 2014 osciló entre 100 y 120 $/b. Finalmente, bajó hasta la situación actual.

¿Qué explica el cambio en el patrón de comportamiento del precio del petróleo y la situación actual?

Para explicar la evolución del precio del petróleo hay que recurrir a múltiples elementos que hacen que la dinámica sea compleja y para nada obvia. Entre ellos, nos vamos a centrar en los geológicos y financieros, por considerarlos los más importantes actualmente, lo que no excluye que existan otros.

El cambio de patrón en el precio del petróleo se produjo en 2005, y en 2005 se alcanzó la capacidad máxima de extracción del petróleo convencional. El pico del petróleo convencional.

El petróleo convencional es el que es más fácil extraer y tiene mejores prestaciones. Supone la inmensa mayoría del petróleo extraído a nivel histórico y, todavía hoy, es el 85% del explotado. El no convencional es el que está en aguas ultra-profundas, en el ártico, el embebido en rocas poco porosas que hay que romper mediante técnicas como la fractura hidráulica (fracking), las arenas bituminosas de Canadá o el petróleo extra-pesado de Venezuela. Para que la explotación de los no convencionales sea rentable, el precio del petróleo debe estar en torno a los 80-100 $/b, pues su coste de extracción es alto.

El pico de una sustancia no renovable es el momento a partir del cual empieza a descender la capacidad de extraerla. En la explotación de un recurso minero, la primera fase tiene forma de curva ascendente. Es una etapa en la que cada vez se puede extraer más cantidad. En esta fase, se encuentran los yacimientos más accesibles y grandes y, con la experiencia acumulada, se explotan otros de forma sencilla. Pero, inevitablemente, llega un momento en el que la extracción empieza a declinar. Este momento coincide, grosso modo, con la mitad de las reservas. El punto de inflexión es el “pico de la sustancia”. Durante la segunda mitad de la curva de extracción, el recurso podrá conseguirse en cantidades decrecientes, será de peor calidad (puesto que primero se explotan los mejores) y más difícil de conseguir (ya que al principio se eligen los emplazamientos de más fácil extracción y de mayor tamaño, y además, la segunda mitad de las reservas de un recurso siempre son más difíciles de sacar que las primeras). También requieren del uso de técnicas más contaminantes y, por lo tanto, de más medidas paliativas. De este modo, una vez sobrepasado el pico del recurso, lo que resta es una extracción decreciente, de peor calidad y más difícil técnica y energéticamente. Todo ello implica una tensión hacia al aumento del precio del petróleo, salvo importantes reducciones en la demanda, hasta chocar con el techo de precio asumible económicamente (lo que abordaremos más adelante).

El pico del petróleo también implica una menor capacidad de controlar el flujo puesto en el mercado y, por lo tanto, una mayor facilidad para especular con él y con ello exagerar más las fluctuaciones de precios. Esta posibilidad especulativa se ha visto incrementada mucho fruto de las políticas de fuerte desregulación de los mercados financieros, la mayoría de las cuales sigue vigente después de la crisis financiera que se inició en 2007. Es decir, que el escenario pospico es de precios fluctuantes y alcanzando cotas más altas. Es lo que vivimos desde 2005.

El “bajo” precio del petróleo a día de hoy responde, al menos, a tres factores. Por un lado, la oferta de líquidos combustibles que se engloban en la categoría de petróleo ha aumentando (el pico todavía es solo de petróleo convencional). Esto se ha debido, sobre todo, al incremento de la fractura hidráulica en EEUU y a la extracción de arenas bituminosas en Canadá. Si medimos este aumento en energía neta que se proporciona a la sociedad (que es lo que debería importarnos) el incremento no es tal, ya que son petróleos que requieren mucha más energía para su extracción y refino que los convencionales. Pero, como el único indicador que manejan los mercados es el del volumen, da la impresión de un incremento de la oferta. En todo caso, desde 2015 la extracción de petróleo de EEUU se está desplomando por la retirada masiva de inversiones en empresas de fracking.

Para explicar este aumento de la oferta es necesario responder a cómo es posible que los precios del petróleo estén por debajo del coste de extracción en muchos lugares del mundo y esta siga produciéndose. En lo que concierne a las empresas privadas, esto es especialmente patente en las de fracking. La clave no está en el campo productivo, sino en el financiero. El negocio no estaba en la venta del petróleo, sino de los activos financieros. A estas empresas les ha compensando sostener estos déficits porque han podido apuntarse un aumento de sus reservas de hidrocarburos y aumentar de forma sostenida la extracción. Esto les ha hecho subir en bolsa y cosechar importantes beneficios financieros. Desde 2010, el sector se convirtió en un fuerte atractor de inversiones, lo que empujó aún más sus acciones, generándose una burbuja especulativa. A pesar de las pérdidas en el apartado productivo, la perforación de pozos continuó para sostener el flujo de petróleo y, con él, el precio de las acciones. Esta burbuja empezó a estallar en 2015.

En el caso de las empresas públicas, hay varios factores que explican el sostenimiento de la extracción a precios ruinosos. Probablemente, los más importantes sean el intento de mantener la cuota de mercado y de no rebajar aún más los ingresos a corto plazo, pues la situación económica y social es complicada para muchos (Venezuela, Rusia, Brasil, Arabia Saudí).

El segundo factor es la demanda. La Gran Recesión, que comenzó en el 2007/2008, persiste. Entre los estados emergentes, Brasil y Rusia están en una fuerte crisis y China está reduciendo de forma muy importante su crecimiento (probablemente bastante más de lo que muestran las cifras oficiales). La UE y Japón no han conseguido salir del letargo económico. EEUU es el que tiene un comportamiento algo más dinámico, pero sin cifras realmente importantes. Un indicador claro de que nos encontramos en un escenario de crisis es que el comercio internacional está en niveles menores incluso de los alcanzados en 2008 (en el estallido de la Gran Recesión). Por lo tanto, un aumento de la oferta (aparente) y un descenso de la demanda implican una presión a la baja sobre los precios.

El tercer factor es la especulación. El petróleo, como el resto de materias primas, se negocia en los marcados financieros. En bolsas como las de Chicago y en transacciones privadas en los mercados OTC. La OPEP no pone los precios del petróleo, sino que intenta regularlos colocando más o menos crudo en el mercado. Como con cualquier otro activo financiero, con los derivados el petróleo se puede obtener beneficio cuando su valor sube (eso parece obvio), pero también cuando su valor baja. Un mecanismo habitual para este segundo caso es el «alquiler», por ejemplo de futuros de petróleo, a un precio relativamente alto. Después, se ponen en venta esos futuros y se recompran más baratos obteniendo con ello un beneficio. En muchos mercados financieros, esta operación se puede hacer incluso, por increíble que parezca, sin tener los activos (se dice que se van a vender, se provoca una baja del precio por un aumento de la oferta y se compran después más baratos). Es decir, que el “desequilibrio” entre oferta y demanda se ve incrementado por la especulación.

¿Cuál puede ser la evolución futura del precio del petróleo?

Probablemente, el precio del petróleo siga fluctuando de forma fuerte en el futuro marcando el ritmo del recrudecimiento de la Gran Recesión en las subidas y permitiendo leves (y ficticias como veremos) recuperaciones en las bajadas. Esto sucederá durante unos cuantos años.

La siguiente fase podrá ser la de un precio elevado y estable. Sucederá cuando exista una escasez de crudo manifiesta y sostenida, a no ser que el desplome económico haya sido tan mayúsculo que la demanda sea muy pequeña. O, dicho de otro modo, esto sucederá cuando el petróleo deje de ser el motor energético de la economía y se parezca más a un artículo de lujo.

¿Qué implicaciones tiene un precio del petróleo alto?

El crecimiento es indispensable para el funcionamiento del capitalismo. Entre los factores para que exista el crecimiento, la disponibilidad abundante de energía barata es central. Por eso, la energía útil usada directa o indirectamente para generar un producto o servicio y el PIB tienen una correlación casi lineal. Y, hablar de energía actualmente es hablar de los combustibles fósiles (suponen alrededor del 90% de la energía comercializada en el mundo). Entre ellos, el papel del petróleo es absolutamente central, sobre todo en sectores tan estratégicos como el transporte, la industria petroquímica y la explotación de otras fuentes energéticas renovables y no renovables.

La correlación entre energía y crecimiento se debe a varios factores que se derivan de que, simplemente, no hay actividad económica sin energía:

i) La disponibilidad energética es un elemento central del aumento de la productividad, al permitir que una persona genere más bienes por hora gracias el uso de máquinas.

ii) La subida del precio del petróleo implica que los costes de las materias primas, los productos manufacturados y el trasporte aumenten. Para intentar controlar la inflación, los bancos centrales suelen aumentar el precio del dinero, lo que tiende a limitar el crecimiento por falta de crédito.

iii) Este crecimiento de los precios, así como la bajada en la productividad, retrae el consumo en un escenario de crisis (paro, reducción salarial), lo que incentiva más la recesión.

iv) La relación entre el precio de la energía y el crecimiento también estriba en que los costes de extracción de los combustibles fósiles han estado notablemente por debajo de su valor económico, lo que ha permitido una etapa de crecimiento irrepetible.

v) Con un alto precio de la energía, que es un gasto imposible de soslayar, simplemente queda menos dinero para desarrollar otras partes de la economía. La demanda total cae y la capacidad de inversión también. Además, este incremento de la factura energética no producirá más energía y materiales.

vi) En la medida que un territorio sea un importador de energía, esto también supondrá un empeoramiento de la balanza comercial y una mayor dificultad para encontrar financiación.

vii) Sin energía barata no hay transporte global, lo que reduce las posibilidades de una economía de escala y una alta especialización, que son elementos centrales del crecimiento.

ix) La energía abundante y barata es la que genera confianza en todo el sistema y permite la creación de dinero y deudas con la expectativa de que podrán ser recuperadas en el futuro.

De este modo, hay un precio del petróleo a partir del cual se dispara la recesión en el capitalismo fosilista. Para EEUU, el umbral parece estar con un barril de petróleo a 120-130 $/b. En todo caso, la cifra no es estática y depende de la estructura productiva del país y del grado de complejidad (a más complejidad, más barato tiene que ser el petróleo). Por ejemplo, fruto de la deslocalización de la industria más consumidora de energía a las regiones emergentes, el umbral en las centrales ha subido y el de las receptoras de esta industria bajado (se pueden permitir una menor factura energética antes de entrar en crisis).

¿Y bajo?

Entonces, si la energía barata es un requisito básico para el crecimiento, un barril a 30 $ debería ser una buena noticia. Pues no. Hubiera sido una buena noticia en 2001 (y por supuesto antes), cuando las compañías petroleras requerían un barril a 9 $ para cubrir costes, no en 2016, cuando ese guarismo puede alcanzar incluso los 120 $. Esto se debe a que el umbral de rentabilidad para cubrir los costes técnicos de extracción han aumentado mucho fruto de haber pasado el pico del petróleo convencional. En Arabia Saudí rondan los 25 $/b, los 30 $/b en Iran e Irak, 60 $/b en Venezuela, 70 $/b en México y China, 90-100 $/b en EEUU y 120 $/b en Canadá.

Además, la rentabilidad de las inversiones es decreciente: en 1998-2005 la industria petrolera gastó 1.500 millones de dólares en exploración y extracción, consiguiendo 8,6 Mb/d adicionales. En 2005-2013, el gasto fue de 4.000 millones de dólares y la ganancia de 4 Mb/d.

A esto se suma que cada vez es más difícil conseguir inversiones por factores como:

  •  La viabilidad de las compañías depende más de su atractivo especulativo que productivo (del valor de sus acciones). De este modo, las empresas desvían las inversiones a actividades como la recompra de sus acciones para sostener el valor, en lugar de a la construcción de nuevas plantas, el mantenimiento de la infraestructura o el desarrollo de nuevos campos. Esto, lejos de ser una coyuntura pasajera, es un imperativo del mercado.
  • En los últimos años, los impuestos sobre la actividad petrolera han crecido considerablemente en la mayoría de los países extractores y no es probable que esto cambie conforme avanzan sus problemas fiscales.
  • Los costes también aumentan por el incremento de accidentes fruto del cambio climático y de la menor accesibilidad de los recursos.

Todo esto se plasma en una desinversión. Acoplada a la caída del precio del petróleo entre 2008 y 2009, disminuyó la inversión en explotación hasta un 20%. Ahora está sucediendo lo mismo: la inversión en exploración y desarrollo de nuevos yacimientos se redujo un 15% en 2014 con respecto a 2013, y un 20% en 2015 con respecto al año anterior. Esto se traduce en que, a nivel mundial, han descendido las cabezas perforadas en un 50% desde que se inició el descenso de precios actual.

A estos problemas se añade que el sector petrolero está fuertemente endeudado (unos 500.000 millones de dólares en 2015), lo que no solo dificulta enormemente llevar a cabo nuevas inversiones, sino que está llevando a la quiebra a numerosas empresas del sector, empezando por las centradas en la explotación del petróleo de roca poco porosa mediante fracking y las arenas bituminosas. 81 empresas de servicios y yacimientos petrolíferos se declararon en quiebra en 2015.

Esta situación afecta también a las compañías estatales. Muchas de ellas arrojan pérdidas significativas (Pemex, Statoil, Petrobras). Además, como la economía de sus países matrices depende en gran medida del crudo (90% de los ingresos estatales en Arabia Saudí) y han aumentado mucho sus gastos, el precio mínimo para cuadrar las cuentas estatales es alto. En el caso de Arabia Saudí, este precio mínimo ronda los 100 $/b, en Venezuela se sitúa en 120-150 $/b. Ante esta situación, algunos sectores están apostando por abrirse a la inversión extranjera y a las tecnologías de las compañías privadas (México, Venezuela, Brasil, Argentina, Bahréin, Libia, Irán, Noruega e incluso Arabia Saudí) para sostener el ritmo de extracción. Pero, las grandes multinacionales del petróleo, las inversoras naturales, están realizando el movimiento contrario.

Por si esto fuese poco, reactivar la extracción no es algo sencillo y que se lleve a cabo automáticamente conforme suben los precios. Primero por la degradación de la infraestructura, segundo por los altos costes económicos y temporales requeridos (que necesitan a su vez una estabilidad en los precios) y tercero porque será más difícil que los/as inversores/as vuelvan a confiar en la rentabilidad del petróleo tras un desplome.

De este modo, la mezcla entre desinversión y quiebra de empresas que deja el escenario de bajos precios del petróleo augura un futuro con una cantidad de petróleo disponible que bajará más rápido que la disponibilidad geológica. Este análisis probablemente es el que esté detrás de las recientes caídas de los mercados financieros con a la bajada del precio del petróleo. Antes de 2005, los mercados hubieran subido con un descenso en los precios del crudo.

¿No pueden hacer nada los Gobiernos?

Es verdad que los Estados y las economías, sobre todo centrales, tienen cierto aguante. Poseen una (relativa) capacidad de pagar altos precios del crudo durante un tiempo, como muestra que, tras el pico de precios que desató, con otros factores, la Gran Recesión, la economía se recuperó ligeramente, a pesar de que los precios se mantuvieron altos hasta 2014. Esto se consiguió gracias a una inyección masiva de dinero en el sistema mediante la “relajación cuantitativa”, que ha sostenido la capacidad de compra de la población, los Estados y, sobre todo, las empresas (además de hinchar la burbuja del fracking). Pero esta es una política que no es sostenible en el tiempo. Por una parte, porque no parece muy razonable bajar los tipos de interés por debajo de 0, que es donde básicamente están. Por otra, porque el dinero ficticio creado necesita espacios donde invertir para que pueda reactivar la economía, lo que cada vez es más difícil. Y, lo que es más importante, no se pueden imprimir barriles de petróleo y, sin energía barata, la economía financiera no podrá sostener todo el entramado.

También se puede argumentar que ya se han vivido situaciones de carencia de combustibles, como durante la II Guerra Mundial o en las crisis energéticas de los setenta, y que en ningún caso las economías llegaron a colapsar. Pero, en las crisis de los setenta el desajuste entre oferta y demanda fue del 5-7% y solo duró unos pocos meses. El escenario en el que estamos es de una alta volatilidad, con picos que podrán ser superiores a los 150 $/b y un desfase entre oferta y demanda creciente, que podrá llegar al 70-90%.

Todo ello genera un escenario en el que no habrá posibilidad de escapar al colapso de la economía fosilista.