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Iniciativa Destacada “Almócita en Transición”

Almócita es un municipio de Almería que con la ayuda del grupo de consumo Trotahuertos, estamos dirigiendo nuestro camino hacia el cambio; estamos totalmente de acuerdo con toda la información recogida sobre la transición. Nuestro principal objetivo es crear puestos de trabajo: Almocita se esta viendo mermado por el despoblamiento rural, se necesita urgentemente que se ponga en alza el número de personas del pueblo, realizando proyectos de producción ecológica.

En segundo lugar cambiar la rutina de forma de vida que llevamos, comprando productos a las grandes cadenas comerciales. Queremos intentar consumir productos que se hagan aquí,  productos de km 0.

Creemos que esto es factible porque en el municipio de Almócita tiene todas las características para que se desarrolle este proyecto ya que son cosas que nuestros antepasados lo han estado haciendo toda la vida consumiendo productos de la zona.

Con la necesidad de hacer este objetivo realidad con la ayuda del grupo de consumo Trotahuertos estamos realizando una serie de proyectos que van totalmente dirigidos hacia la transición.

1.Finca y gallinero comunitario

La finca comunitaria “el abuelo Emiliano” la llevan a cabo varias personas del municipio en el cual han hecho un bancal profundo donde han plantado varios tipos de hortalizas y frutas : patatas, tomates, pimientos, cebollas, calabacín, sandias y fresas. Entre todos se encargan del mantenimiento del huerto.

Es una forma de comer bien sin tener que ir a comprar ningún tipo de verduras sin saber el lugar de procedencia o si han sido tratados con algún tipo de veneno. Esto también favorece a compartir ideas y sobre todo algo muy importante que se esta perdiendo como es tener interacciones sociales.

Para la prevención de plagas y enfermedades tenemos una serie de plantas que sirven como insecticidas para dar protección a nuestras frutas y hortalizas. Macerando ajos, ruda y ajenjo se obtiene este repelente insecticida totalmente natural. También producimos fortificantes utilizando salvia, lavanda, manrubio, cola de caballo y romero.

El gallinero comunitario lo comprenden 7 personas. Cada día de la semana va una persona del gallinero.
Su función es recoger los huevos que hayan puesto las gallinas ese día, suministrarle alimento y agua si les falta. Las gallinas tienen su espacio para moverse y corretear por el gallinero sin estar encerradas en jaulas como pasa en las grandes explotaciones avícolas donde su vida es terrible . De esta forma tan sencilla se puede tener en una casa huevos totalmente ecológicos, sabiendo la procedencia y de km0. Los huevos que se recojan serán para esa persona.
Junto al gallinero hay un avecompostero, aquí se vierte toda la materia orgánica para crear compost, así reciclamos la basura dándole un uso y de esta forma en un futuro servirnos como abono para nuestras futuras verduras y frutales.

 

 

2. Setas ecológicas

Estamos realizando un pequeño proyecto donde, a partir de troncos de álamo, se puede sacar setas siguiendo una serie de pasos no muy complicados. Los álamos se sacan de las fincas privadas con el fin del aprovechamiento maderero. Es una especie de crecimiento rápido con lo cual la alameda una vez que se repoblé para las siguientes cortas vuelve a tener su forma original en unos pocos años. Es una forma de consumir productos totalmente naturales ,ecológicos y de km 0.

3. Horno comunitario

El municipio ha establecido un lugar donde se esta construyendo un horno comunitario para que lo utilice cualquier persona del municipio, para hacer productos como antiguamente lo hacían nuestros antepasados. La habitación tiene un tamaño 8X3X3 y el horno va a ser construido con ladrillos de adobe.
Estos ladrillos han sido hechos artesanalmente por la gente del pueblo y por miembros del grupo de consumo Trotahuertos. Los ladrillos de adobe están formados por arcilla, arena y paja. Envolviendo estos tres productos y utilizando un molde de madera se han sacado los ladrillos para nuestro futuro horno.

 

 

 

 

 

 

El grupo de transición de Almocita hicieron un viaje para ver lo que se hacia en otros lugares, para coger ideas e intentar trasmitirlas en el municipio. Los lugares visitados fueron:

Redueña . Gestión de avicompostero y jardines comestibles, jardines que nos sorprendieron por su variedad y utilidad.
Torremocha. Vimos un compostero en la calle, una granja comunitaria, y el residencial del envejecimiento activo Cohousing muy interesante por el modo de respetar el medio ambiente y por elegir de qué forma quieren envejecer.
Boalo. Rebaños de cabras comunitarios con una fabrica de quesos , huertos comunitarios y Aula Rural, una forma de educar a los niños de una manera que consiste en tener contacto con la vegetación y el medio ambiente.

Almócita es un municipio volcado totalmente con la conservación del medio ambiente y con el movimiento en transición. Se necesita que este movimiento se expanda por otros muchos sitios para intentar dar una solución a todo esto e intentar entre todos cambiar la forma de pensar para cuidar el medio que nos rodea de las mejores formas posibles.

Para más información: http://www.almocita.es/
Contacto: jmayntalmocita@gmail.com

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Trumpocalipsis. Es tiempo de una revelación

En sentido estricto apocalipsis significa revelación, aunque su acepción más aceptada y utilizada tiene más que ver con el fin de las mismas, y de todo. Quizá con el nuevo presidente del imperio nos encontremos ante un dilema parecido. Todo es imprevisible con el magnate anaranjado Trump. Todo es posible. Hasta una revelación.

En un contexto de caos climático que no va sino a incrementarse, el constructor y presidente ha prometido bajar los impuestos, aumentar gasto y obra pública y por supuesto seguir con la locura del Fracking.

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La Transición brota con fuerza en Valencia

Tras la charla presentación de la “Guía del movimiento de Transición” y un fantástico curso que reunió a una treintena de personas comprometidas con generar y promover activamente el cambio en su entorno, podemos decir con seguridad y alegría que la Transición brota y brotará con fuerza en Valencia, alrededores, y muchos otros puntos de la península. Durante la formación, disfrutamos de la compañía de personas locales y de otras invitadas de excepción. Merecen mención especial las representantes de las iniciativas y consistorios seleccionados para nuestro proyecto “Municipios en Transición”, Argelaguer (Girona), Carcaboso (Cáceres) y Orendain (Guipúzcua).

La presentación tuvo lugar la tarde del Jueves 9 de Junio en La Nau, un precioso edificio de la antigua Universitat de València. Allí nos reunimos un grupo de personas con ganas de conocer y promover la Transición. Junto con César Pérez, miembro de Cabanyal Horta y Ecologistas en Acción, presentamos el acto. En él hubo de todo, desde interacción, espacios para la emotividad y el compadreo entre las personas participantes, pasando por momentos en los que Juan del Río contó el cómo y el porqué de su libro, hasta momentos de diagnóstico preciso del contexto biofísico. Fruto del buen ambiente que reinó durante la tarde, acabamos muchas de las personas tomando algo a la salida, continuando el intercambio de historias y experiencias. Un par de personas llegaron incluso a apuntarse al curso que tendría lugar un par de días después.

El día siguiente fue de preparativos, de reconocimiento y encuentro con la que sería la base donde se celebraría el curso, Cabanyal Horta, un espacio auténtico, con un encanto especial y un ambiente transformador e inspirador. Está llevado por un grupo de personas comprometidas con sembrar un futuro más justo, inclusivo y esperanzador sobre la base de un barrio maltratado y marginado por la gentrificación y las dinámicas especulativas y mafiosas de la anterior administración de la ciudad de Valencia.

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Por fin llegó el sábado, y con él el comienzo del curso, muy esperado, tanto por las personas organizadoras como las participantes. Más de treinta personas estaban más que dispuestas para trabajar de forma colaborativa, co-crear, conectar y cuidarse durante dos días de intensa e inspiradora actividad.

El paso por las diferentes etapas de la formación no dejó indiferente a nadie. Comenzamos por las presentaciones de las personas involucradas, del movimiento de transición y de la Red de Transición. Tras ello entramos en la parte más teórica, donde se realizaron actividades para enmarcar el contexto biofísico que empuja e inspira a este movimiento transformador. Durante esta parte, se proporcionó materiales guía que ayudaron a las participantes y, a la vez, les empoderaron para ser capaces de explicar a otras la situación que vivimos.

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La tarde del sábado concedimos un espacio importante al trabajo de la visión. Con las actividades relizadas empezó ya a respirarse un ambiente mágico, de confianza, seguridad y conexión entre todas las personas implicadas. Una vez acabada la jornada, un número significativo de estas personas acabó en remojo en la playa de la Malvarrosa, a escasos minutos caminando de Cabanyal Horta.

El domingo por la mañana introdujimos aspectos de la Transición Interior y trabajamos los corazones, tan olvidados habitualmente en temas de activismo social y ecologista. Usamos ejercicios y metodologías de Ecología profunda, que sanaron y dieron fuerza y confianza en el presente a las personas, a la vez que generaron un ambiente de cohesión y conexión muy hermoso. Por la tarde se pasó a la práctica y, mediante herramientas para estimular el pensamiento colectivo colaborativo, abordamos otros temas de interés para las personas participantes.

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Fruto del fin de semana, hemos recibido muy buenas respuestas y comentarios, tanto para mejorar, como para valorar el trabajo que ofrecemos. Entre ellos, destacamos el siguiente relato, co-creado por Carlos Vergara y Juan Borderá, participantes del curso y, desde el primer contacto, amigos de las personas que impulsamos el proyecto de la Red:

ISLAS EN TRANSICIÓN

“Las personas necesitamos referencias, consejo, ayuda y apoyo y lo necesitamos prácticamente a cada instante. Puede que durante un tiempo sepamos navegar solas, hacer frente a las adversidades y tomar decisiones basándonos en datos o nuestro propio instinto, pero la travesía se hace larga y termina por agotar, puedes llegar a hundirte. Durante un tiempo nadábamos o simplemente braceábamos en contra del devenir de un mundo cuyos continuos tsunamis nos golpeaban y debilitaban, hasta que arribamos exhaustos a una de las muchas islas que esperábamos encontrar, islas en las que todo es como debía ser. Para cada una, esas islas serán diferentes: movimientos sociales, grupos de consumo y apoyo mutuo, organizaciones, asociaciones…

Cabanyal horta no es ninguna isla paradisiaca, los lujos y la vida ociosa no tienen lugar, la naturaleza (aún) no es exuberante pero mires dónde mires así lo intuyes, lo ves en sus habitantes, en sus rincones. La última tormenta apenas ha pasado y aunque ya se avista otra nueva en el horizonte, los restos que se encuentran aquí y allá son empleados, reutilizados en la nueva realidad que allí están construyendo.

Y allí, poco a poco fuimos llegando los náufragos para el encuentro en Valencia, y lo mismo daba si veníamos de lejos o de la manzana de enfrente, algunas o casi todas teníamos la sensación de llevar años a la deriva. Pero en ese lugar, en el que antaño se fabricaban redes para pescar, comenzó a tejerse de nuevo una Red, pero una mucho mayor y diferente. Trabajando la visión conjunta desde la cabeza, la acción desde las manos, y el cambio individual desde el corazón, urdiendo esa red que nos sirva para atrapar cada vez más islas que navegan hacia un mundo más sostenible. O en el peor de los casos, que sirva para aguantar la caída del sistema depredador que camina por un hilo muy fino, como un funambulista. Y qué es un funambulista sin red sino un inconsciente.

Una red que teje puentes entre personas y sus islas, que fuimos descubriendo a medida que nos presentábamos las unas a las otras. Había islas más grandes, otros lugares en los que se podía hacer pie en la realidad más natural y necesaria. Muchas de ellas hicieron un largo viaje, una travesía pesada, atravesando todas las marejadas y agonías del BAU (Business As Usual) para contarnos cómo eran, qué necesitaban y como estaban reponiéndose de la tormenta.

Y así, en la isla más pequeña y afectada por la tempestad, nos reunimos y celebramos el primer encuentro de la Red en Transición de Valencia. Antes de nada, reconocerlo todo; muchas veces quien lo tiene más difícil, aquellos que se ven en la mayor adversidad ofrecen lo poco que tienen sin el menor de los reparos. En Cabanyal Horta había poco, sí, pero no nos faltó absolutamente de nada, mil gracias.

Poco a poco, como quitándonos el salitre y las algas adheridas en el viaje, nos fuimos reconociendo. Enseñándonos nuestros miedos y planes. La sensación de soledad empezaba a disiparse por momentos. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que existían tantas islas como personas y no quisiera continuar el relato sin disfrutar tratando de describir aquellos maravillosos lugares aunque no haya estado ni estaré nunca.

Lo suyo quizá sea empezar de menor a mayor:

No pocos eran los que se aferraban a una simple idea, un sueño repetitivo que les infundiera fuerza para nadar todos los días hacia esa imagen proyectada en el horizonte. En efecto, existíamos náufragos sin isla alguna a la que acudir pero no por ello estábamos más agotados o desanimados. Algunos contaban con pequeños tablones en forma de huerto en una azotea en el que sentirse por un momento fuera del agua turbia y agobiante.

Para otros su isla era un poco más grande, pero solo en dimensiones. Huertos y proyectos rodeados y asediados por la marea. Pequeñas extensiones de tierra en ningún lugar, en los que la sensación de soledad era mayor si cabe.

Las islas más bonitas, en las que más me gustaría estar, rotaban como su propio universo. En ellas sucedían todos los problemas y urgencias del mar (BAU) pero en tierra firme y con la descarga que suponía saber que, llegada una nueva tormenta, queriéndolo o sin querer ya lo tendrán todo dispuesto.

Y los verdaderos paraísos, las auténticas islas preparadas que ya reclaman habitantes. Lugares en los que todo crece y además lo hace en naturaleza y como la naturaleza, buscando expandir su semilla sin reparos y de forma generosa.

Una de las grandezas de la Red de Transición es que no quiere quedarse con un proyecto de islas aisladas de la sociedad. Islas a las que el tsunami que inexorablemente volvería a golpear cada vez más fuerte y las hundiría igualmente. La red en transición pretende construir nexos, caminos entre esas islas, como son los Municipios en Transicion como Carcaboso, Argelaguer, Cardedeu, Móstoles u Orendain, formar un entramado fuerte y cohesionado que pretende una sociedad diferente, de pequeñas islas que cuando se junten, puedan llegar a desbordar la marea que ha de subir.

Supongo que cada cual que lea este texto reconoce su isla, su transición, su intención… Tratar de describir como las manos, corazón y cabeza trabajaron en esto es complicado y lo bonito es reconocer lo genuino de la sencillez, atreverse a compartir y descansar por un momento junto a gente tan exhausta o más que tú para recuperar fuerzas, respirar y volver con más fuerza. Ahora ya sabemos que en cualquier momento necesitarás o necesitarán ayuda y nunca más estarás solo, aunque surques a la deriva un mar negro y oscuro como si de petróleo puro fuera. Y así fue el encuentro en Cabanyal Horta, genuino, sencillo, tan precioso como preciso, tan necesitado como necesario.”

Para cerrar, tras tan inspirador y emotivo texto, ofrecemos una imagen que creó y nos hizo llegar Johana Ciro, otra participante del curso y amiga de la Red. Nuestras sonrisas se corresponden con la gratitud que sentimos con todas las personas presentes en el mágico fin de semana compartido.

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15/15\15 – Breves crónicas de un día de transición

Acaba de dar la luz  15/15\15 Revista para una nueva civilización. Publicación con la que colabora la Red de Transición.

Nos enfrentamos a un callejón sin salida. La civilización industrial está ya chocando contra los límites de la biosfera: esto nos aboca a un decrecimiento controlado o a un colapso como especie. Y necesitamos una publicación periódica que narre y dinamice esa III Revolución de la Humanidad.

Ya podeís leer online su número 0  en el que se comparten múltiples relatos de un futuro de transición dentro de 15 años. Entre ellos encontramos un relato de Juan del Río que podéis leer a continuación. Breves Crónicas de un día de Transición.

Breves crónicas de un día de transición

casa likir (1 of 1)El canto de un gallo me despierta del mundo de los sueños. Desperezándome me levanto y me dirijo a la cocina, donde me encuentro a varios compañeros de aventuras. Con la música de una vieja radio de fondo y los primeros rayos de sol filtrándose tímidamente por la ventana, preparamos el desayuno para los miembros de la comunidad. Hoy toca algo de fruta fresca, unos huevos del gallinero feliz, pan y café de cereales de la cooperativa.

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